martes, 2 de junio de 2020

¿Hay alguien ahí?

Mentiría si dijera que no he vuelto a pensar en ti nunca, pero es como si dentro de mi cabeza sonara todo el rato música disco a todo volumen y no me dejara regodearme en ese pensamiento, en los recuerdos. Es martes, pero podría ser cualquier otro día y no sabríamos cual es la diferencia, van pasando uno detrás de otro, como los años. Creía haberte mandado un correo electrónico hace ya quinientos veintisiete días, muchos martes sí, digo creía porque hoy me he atrevido a comprobar que nunca se envió, y quiero pensar que es por eso que sigue estando vacía la bandeja de entrada de una dirección que es sólo nuestra, tuya y mía, y no porque hayas decidido dejar de contar días en esa vida que decidiste llevar.
Hace uno o dos martes mientras conducía a la vuelta del trabajo me imaginaba llamándote con el manos libres a la Universidad, me ponía nerviosa pensando en la voz de tu secretaria preguntándome a quién buscaba y quién era yo. ¿Quién soy yo?¿Soy Lo? ¿Lola? ¿el nombre que aparece en mi carnet de identidad?, dudaba que si me presentaba como Lo, Lola, no cayeras en quién habría detrás del teléfono y que si decía mi nombre real quería pensar que las fibras musculares de tu estómago se iban a contraer, aunque fuese ligeramente, pensando en la posibilidad remota de que fuera yo realmente. Decidí en mi imaginación que iba a ser una estudiante más en busca de un proyecto de investigación más, no sabía qué inventarme y mucho menos qué iba a decirte, pero empecé a sudar y a tener palpitaciones, como si la última vez que nos vimos no hubiese ocurrido y aún fueras el que recordaba paseando por Montjuic. Mientras imaginaba la excusa que iba a buscar se abrió la puerta del garaje y la falta de cobertura ayudó a esfumar esa idea.
No es la primera vez que te busco en mi memoria y fuera de ella, releo los correos, las historias, intento recordar las que se han perdido en la red.
Sólo espero que hayas conseguido sonreír, sin banalidad, con calidez, ojalá haya más de una carcajada, más de una caricia que te erice la espalda.
(Vuelve la música disco)

miércoles, 24 de octubre de 2012

That must have been misunderstood.

Lo siento.
Sé que te he tenido que confundir, ahora me doy cuenta.
Pero hay muchas cosas que cambiaron hace ya mucho tiempo.
Y yo me he dejado llevar demasiado por la literatura.
Y acabará por destruirte, si no le pongo remedio.
Intentaré no llevar frases de más, sin retóricas.
Ser sincera, aunque duela.
Hasta mañana.

domingo, 21 de octubre de 2012

Cuando no dices nada.
Minuto a minuto.
Mi mente viaja a lo largo y ancho del infinito.
Traza las redes a base de espidroína tóxica para la mente.
Imagina, dibuja, intuye, se miente, se lo cree, crea y se destruye.
Porque las posibilidades sobre lo que pasa al otro lado son infinitas, inesperadas, impredecibles,  ...
Hay gente que no te conoce, que se va a casa, que sigue con su vida y no lo sabe, gente que te cambia un poco la vida. Gente que te empuja, hacia lo bueno que hay en respirar una vez más.
Esos peones que deambulan, con los que te atreves a preguntar qué están leyendo de vuelta a casa y acaban llegándote dentro, tocando con sus palabras un punto de luz que tienes en algún sitio olvidado, y centellea, de pronto, sigues tu camino a casa pero ya no eres la misma persona que se montó en el metro, quizá has encontrado sin saberlo un motivo más. 

Tú

No puedes llegar a imaginar todos y cada uno de los pasos que doy, en todas direcciones, para acercarme un poco más a ti, a diario. Aunque estés a mi lado, aunque me de la vuelta y pueda rodearte con mis manos.

Malabarismos con lo desconocido. Dejándome llevar. Por el bien, por el mal, por lo que tenga que pasar.

sábado, 20 de octubre de 2012

Prennez garde...


No confío en ti. Tenía que decirlo.
Cada uno se labra su camino, cada uno conoce sus límites, todos sabemos que está bien y que no, lo sabemos, par coeur.
Pienso que si uno no aprende a base de bien lo hace a base de la experiencia y ésta, por lo general, enseña a base de palos. Nada mejor que un poco de nuestra propia medicina para aprender, a modo de antídoto, de vacunación activa, la diferencia entre la dosis mínima eficaz y la DL50.
No hay nada que me pertenezca salvo yo misma, y cuando lo comparto me gusta que sea respetado, como yo hago con.el resto, no hay nada peor que traicionarme, que desdeñar el presente de mi confianza y mi seguridad y dejarme en bragas, en mitad de la escena, en pleno acto principal en la plaza mayor de mis días. Es una manera absurda de rebajarse el sueldo, de hacer caer empicado la confianza de los mercados, que ahora no dejan de andarse con pies de plomo, atentos a cualquier gesto que los amenace por tu parte para proceder al embargo y desalojo, por impago, de confianza, por evadir los intereses del corazón y dejar que el plazo fijo nos venza.

Sin más, soy M.
Le pese a quien le pese, le duela a quien le duela.
Y así todos aprendéis a echarme de menos. Idiotas.



http://www.youtube.com/watch?v=hBEFLR161U4

sábado, 13 de octubre de 2012